Alcance y límites de tu cobertura
Vigencia: la cobertura tiene una vigencia total de cinco (5) años, contados a partir de la fecha de compra del vehículo.
Pérdida total: esta cobertura es utilizada para esos momentos críticos en los que una llanta ya no tiene remedio. Hablamos de un daño irreparable, como cuando un bache provoca un daño, comprometiendo la seguridad y tu viaje.
Uso personal: este servicio está diseñado para proteger los Volkswagen de uso particular.
Condición de la llanta: El neumático deberá cumplir estrictamente con las especificaciones técnicas establecidas por el fabricante del vehículo, conforme a la ficha técnica correspondiente. Quedan excluidos neumáticos que no correspondan a dichas especificaciones.
Desgaste: el neumático siniestrado deberá presentar un desgaste menor al 75% de la superficie de rodamiento. El diagnóstico del nivel de desgaste deberá realizarse previamente y de manera obligatoria por un Distribuidor Autorizado Volkswagen dentro de la República Mexicana, quien determinará la elegibilidad del neumático para la cobertura.
Límite de cobertura: tu protección cuenta con un monto máximo de cobertura de $10,000 pesos por llanta. Si el neumático de reemplazo excede este límite, tú solo te encargarías de cubrir la diferencia.
Proceso sencillo: para la evaluación, solo necesitas presentar la llanta dañada montada en su rin original en tu concesionaria.
Aportación transparente: al momento del cambio, solo cubrirás el 12% del total del reclamo (por neumático).
Esta protección está enfocada en daños irreparables a la llanta, por lo que no cubre:
Daños exclusivos al rin (si solo el rin se daña, la llanta no está cubierta).
Daños menores o estéticos que no comprometen la seguridad de la llanta.
Daños por exceso de uso, salvo por temas de seguridad, previo dictamen del Concesionario.
Situaciones como robo de la llanta, vandalismo o incendios.
Desgaste irregular causado por una alineación o balanceo incorrectos. Te recomendamos mantener tus servicios al día para evitarlo.
Llantas de vehículos de uso comercial o con fines de lucro (como aplicaciones de transporte, taxis o flotillas).
Llantas de competencia o especiales como las de vehículos todoterreno, para nieve o de refacción.